lunes, 17 de diciembre de 2012

AYER SOÑE QUE PODÍA, Y HOY PUEDO.

Esta frase es del asesinado Facundo Cabral, el trovador asesinado hace un par de años en Guatemala. Sirva el título para homenajear a este argentino ilustre, y para encabezar mi artículo, que habla de sueños y superación.




Ayer soñé; dos palabras que denotan un deseo en pasado de superación. Entiendo que no dice ANOCHE, sino AYER, lo cual me hace pensar que no solo puedo soñar de noche, sino que puedo soñar cuando DECIDA SOÑAR. Me da igual que sea de día o de noche, ya que mi sueño está latente y se acompasa con cada latido de mi corazón. Está presente en mí mismo y es un filtro con el que miro a su través, cómo si fuese una atenuador de negatividad y un potenciador de visión, como si fuese un catalizador de fuerza para enfocar mi mirada.

Ayer soñé; ayer, anteayer, toda mi vida en continua búsqueda del sueño, de ese sueño dorado que me hace desvelarme cuando a media noche viene a trastocarme los engranajes de mi razón de ser. AYER SOÑÉ


Si, ayer soñé QUE PODÍA, que yo podía conseguirlo, llegué a la conclusión onírica y ansiosa de que podía tocarlo, que estaba frente a mí, que si alargaba los brazos y abría mis manos podía tomarlo y hacerme con él, hacerme con mi sueño. AYER SOÑÉ QUE PODÍA, ¿quién mejor que yo mismo para lanzar ese deseo ardiente como un bumerang hacía el infinito para que volviese a mi cargado con la fuerza del universo?


Me telegrafiaba una y otra vez que YO SI PODÍA, y mi mente lo veía como si ya lo tuviese, al confundir deseo con realidad, mi cerebro, plástico, se recreaba en la visión y la procesaba como si ya lo hubiese conseguido.




AYER SOÑE QUE PODÍA.


Ayer soñé que podía, Y HOY PUEDO.


Si, hoy PUEDO. Maduré, me hice fuerte, a fuerza de creer en mi capacidad de maniobra, aprendí a soñar y a levantarme ipso facto de la cama y a correr en busca de mi sueño. HOY PUEDO, hoy Soy, Hago y Tengo.


Hoy Soy como quiero, Actúo como siempre he querido y Tengo lo que ansiaba.


Ya aprendí que si soy capaz de soñar HOY, ya estoy empezando a PODER mañana.


Ya aprendí que todo proyecto empieza con un sueño, y termina con un hecho palpable, con un deseo

conseguido, con un sueño conquistado.

Ya aprendí que todos los caminos empiezan con un primer paso.


AYER SOÑE QUE PODÍA, Y HOY PUEDO. Siete palabras que engendran el gen de la superación, la esencia de la visión y el espíritu del ganador.


Diego Gallardo

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