sábado, 16 de marzo de 2013

RESILIENCIA y FELICIDAD

Hace tiempo que vengo escuchando un concepto que, aunque como término es reciente, si me resulta familiar desde hace muchos años: La Resiliencia.



Es un termino  al que se recurre últimamente con asiduidad, y sobretodo, desde que empezaron a complicarse las cosas a nivel socio-económico.

Si acudimos al nuevo catecismo, es decir, a la Wikipedia, este sería su significado:

“El término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos.”

Dicho de otro modo, quizás mas coloquial, la resiliencia es la capacidad para superar las adversidades y transformarlas de manera que nos puedan servir de experiencia para sucesivas vivencias.

La resiliencia, es el espíritu del Ave Fénix, ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de fuerte pico y garras. Se trataba de un ave fabulosa que se consumía por acción del fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas.


La personalidad resiliente, tiene la capacidad de, una vez azotado por un contratiempo grave, resistir al envite y ser capaz de afrontar la realidad, transformando ese contratiempo de manera positiva y constructiva. Tiene la fortaleza del junco o la caña de bambú, que aunque se golpeé o el viento la azote, tiene la fuerza suficiente para adoptar de nuevo su posición erguida.




Los puntos fuertes de la Resiliencia:

·         Autoestima: Este es el punto fundamental, la autoestima se cimienta en un buen aprendizaje y una buena estimulación en la infancia. 

·         Introspección:Capacidad de preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta. Depende de la solidez de la autoestima que se desarrolla a partir del reconocimiento del otro. Muy importante en la edad juvenil para no dejarse llevar por grupos de presión.

·         Independencia Saber fijar límites entre uno mismo y el medio con problemas; la capacidad de mantener distancia emocional y física sin caer en el aislamiento.

·         Capacidad de relacionarse: Es decir, la habilidad para establecer lazos e intimidad con otras personas, para equilibrar la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros. Una autoestima baja o exageradamente alta producen aislamiento.

·         Iniciativa: Capacidad de exigirse y ponerse a prueba en tareas exigentes.

·         Sentido del Humor: Encontrar lo cómico en la propia tragedia. Permite ahorrarse sentimientos negativos aunque sea transitoriamente y soportar situaciones adversas, es decir, "distanciarse de la crisis".

·         Creatividad: La capacidad de crear orden, belleza y finalidad a partir del caos y el desorden. Fruto de la capacidad de reflexión.

·         Moralidad: Entendida ésta como la consecuencia para extender el deseo personal de bienestar a todos los semejantes y la capacidad de comprometerse con valores.

·         Capacidad de pensamiento crítico: Es una capacidad fruto de las combinación de todas las otras y que permite analizar críticamente las causas y responsabilidades de la adversidad que se sufre y se proponen modos de enfrentarlas y cambiarlas.



Por otro lado, el título habla de FELICIDAD, concepto un poco ambiguo, ya que cada uno tenemos una idea de que es la felicidad para nosotros, hace unos día oí una definición de felicidad a la que le vengo dando vueltas en la cabeza:

Felicidad es gozar de buena salud… y no tener memoria

Esta definición es curiosa y discutible, ya que sería imposible ser feliz sin recuerdos reconfortantes, aunque si somos capaces de olvidar las experiencias aversivas, creo que si que llegaríamos a ser un poco mas felices.

Para mi la felicidad es un concepto temporal, creo que tanto la felicidad, como la infelicidad, son momentos en los que se dividen nuestra vida, nadie es siempre feliz o infeliz para siempre.

Enlazando los dos conceptos RESILIENCIA y FELICIDAD pienso que están ligados. Para ser felices, debemos ser selectivos con los recuerdos, es decir, conservar los reforzantes y olvidar los aversivos, y debemos de potenciar nuestra capacidad de resiliencia, aprender de los errores, de los problemas y los traumas.

Tenemos que crear una personalidad resiliente, aunque esta se forja en la niñez con el refuerzo positivo y las muestras de cariño de nuestros padres, debemos de tratar de modificar nuestra manera de encarar los problemas.

Saber ver los problemas de manera proporcionada, sin tragedias innecesarias y buscando las 
soluciones en vez de quedarnos con la sensación de angustia y pánico ante un problema.

Por último, tenemos que hacer que nuestros hijos forjen una personalidad resiliente, fomentando su autoestima y reforzando positivamente sus actos, haciéndoles fuertes ante la adversidad.

Diego Gallardo

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