miércoles, 18 de abril de 2012

¿Persigues tu sueño, o el te persigue a ti?

De nuevo, reflexionando sobre los sueños... me hago esta pregunta ¿Eres tu el que persigues tu sueño, o es tu sueño el que te persigue a ti?




Tu me dirás, que son ganas de darle vueltas a la frase, pero no es así, simplemente trato de hacer un alto en el camino, una parada y fonda en la persecución del sueño, una parada de avituallamiento para reflexionar sobre hacia donde voy, y lo mas importante ¿Por qué?

A menudo confundimos el concepto SUEÑO con otro tipo de objetivo, ¿realmente vamos en el camino correcto?, digo esto porque puede ser que "nuestro" sueño NO sea propio, sino impuesto por otros.

Debemos pararnos, y reflexionar:

1º De donde venimos

2º Hacia donde vamos

3º ¿Por qué queremos llegar hasta allí?

4º ¿Cual es la ruta apropiada?


Vamos por partes:


1º De donde venimos. Es decir, debemos tener claro quienes somos, con qué cualidades contamos, cuales son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. Esto quiere decir, saber con qué contamos para empezar la carrera hacía nuestro sueño, aún por definir. Ningún velocista de larga distancia empieza una marathón sin preparación previa y sin tener claro si está en el momento de forma apropiado. Saber de donde venimos significa tener claro nuestro potencial, y sobre todo, nuestras carencias para poderlas entrenar y mejorar.


2º Hacia donde vamosHay personas que confunden SU sueño, con lo que esperan los demás de él. Esta vida es muy corta, no podemos perder energía en complacer a los demás, a veces nos dejamos llevar por la corriente que se forma a nuestro alrededor, sin tener en cuenta realmente cual es el sentido de NUESTRA vida. Te recomiendo que pidas cita para entrevistarte con tu espejo y una vez frente a él le preguntes: ¿A donde quiero ir?, ¿Qué vida quiero tener?, ¿A qué quiero dedicar el resto de mi vida?. Déjate guiar por la persona que se proyecta en el espejo y haz una cruz roja en el mapa de tu vida, fija una meta.

En este punto, vuelvo al primero en el que te decía que tenías que tener en cuenta con qué cualidades contamos, cuales son nuestros puntos fuertes y nuestras debilidades. Es importante trabajar en las debilidades y fortalecerlas, el camino va a ser duro.


3º ¿Por qué queremos llegar hasta allí?. Simultáneamente al punto dos, debemos tener claro el motivo por el que queremos llegar hasta nuestra meta. Debemos visualizarnos entrando en la meta y gozando de las mieles del éxito, eso está bien, pero también debemos ver cual será nuestro día siguiente, cual será el cambio que disfrutaremos al conseguir llegar a nuestro destino. Es importante vernos en esa situación para valorar (en positivo) nuestro status una vez alcancemos la meta y comprobar si merece la pena el sacrificio. Evidentemente debe de merecer la pena, sino, el sueño no es tal, sino un objetivo momentáneo, un espejismo en medio del desierto, que se desvanece al ir acercándonos.


4º ¿Cual es la ruta apropiada?. Todos los caminos conducen a Roma... pero no todos los caminos conducen al éxito personal. El mundo está lleno (cada vez mas) de gurús, maestros, líderes espirituales, y demás especímenes de mentes preclaras que te van a ayudar al máximo en conseguir SUS sueños, no los tuyos, y casi siempre SUS sueños son amasar fortunas o hacer crecer sus egos para que quepan en sus mansiones, conseguidas con la fórmula de convertir sueños ajenos en riquezas propias. Debes de trazar, en ese mapa imaginario, una línea recta entre el lugar en el que te encuentras ahora y la cruz roja que marcaste justo encima de tu sueño, y con paso firme, seguro y decidido ir en su busca, en busca de tu sueño, En Busca de Tu Calidad de Vida.





En definitiva, debes de utilizar el vehículo apropiado para llegar a tu objetivo, no importa que te sacrifiques mucho o poco, lo importante es el vehículo que te permita llegar.


* Así pues y para terminar, ten claro quién eres, hacía donde quieres ir, porqué quieres llegar y sobre todo, traza tu hoja de ruta.


Persigue TU sueño, no dejes que los sueños de los demás te persigan a ti, y trata por todos los medios que nadie robe tu sueño, que nadie te arrebate la capacidad de soñar.


Diego Gallardo

domingo, 15 de abril de 2012

El Monje y la Prostituta

Una reflexión sobre la mala costumbre de juzgar y condenar a los demás.




En las proximidades del templo vivía un monje. En la casa de enfrente moraba una prostituta. Al observar la cantidad de hombres que la visitaban, el monje resolvió llamarla...

"Tú eres una gran pecadora -le reprochó-. Todos los días y todas las noches le faltas el respeto a Dios. ¿Es posible que no puedas detener a reflexionar sobre tu vida después de la muerte?"

La pobre mujer se quedó muy deprimida con las palabras del monje; con sincero arrepentimiento oró a Dios e imploró su perdón. Pidió también al Todopoderoso que le hiciera encontrar otra manera de ganar su sustento.

Pero no encontró ningún trabajo diferente, por lo que, después de haber pasado hambre una semana, volvió a prostituirse. Solo que ahora, cada vez que entregaba su cuerpo a un extraño, rezaba al Señor y pedía perdón.

El monje, irritado porque su consejo no había producido ningún efecto, pensó para sí: "A partir de ahora, voy a contar cuantos hombres entran en aquella casa hasta el día de la muerte de esta pecadora".

Y, desde ese día, el no hizo otra cosa que vigilar la rutina de la prostituta: por cada hombre que entraba, añadía una piedra a un montón que se iba formando.


Pasado algún tiempo, el monje volvió a llamar a la prostituta y le dujo: -¿Ves ese montículo? Cada piedra representa uno de los pecados que has cometido a pesar de mis advertencias. Ahora te vuelvo a avisar: !cuidado con las malas acciones!

La mujer comenzó a temblar al percibir como aumentaban sus pecados. De regreso a su casa derramó lagrimas de arrepentimiento, mientras rezaba:

- Oh, Señor, ¿Cuándo me librará vuestra misericordia de esta miserable vida que llevo?

Su ruego fue escuchado, y aquel mismo día el ángel de la muerte pasó por su casa y se la llevó. Por voluntad de Dios, el ángel atravesó la calle y también cargó al monje consigo.

El alma de la prostituta subió inmediatamente al cielo, mientras que los demonios se llevaron al monje al Infierno. Al cruzarse en la mitad del camino, el monje vió lo que estaba sucediendo y clamó:

-¡Oh Señor!, ¿Es esta Tu Justicia? Yo que pasé mi vida en la devoción y en la pobreza ahora soy llevado al infierno, mientras que esa prostituta, que vivió en constante pecado, está subiendo al cielo.



Al oír esto, uno de los Ángeles respondió:

-Los designios de Dios son siempre justos. Tú creías que el amor de Dios se resumía en juzgar el comportamiento del prójimo. Mientras tú llenabas tu corazón con la impureza del pecado ajeno, esta mujer oraba fervorosamente día y 
noche.

Su alma quedó tan leve después de llorar y rezar, que podemos llevarla hasta el paraíso. La tuya quedó tan cargada de piedras, que no conseguimos hacerla subir hasta las alturas.

Diego Gallardo

viernes, 13 de abril de 2012

¿QUE NOS IMPIDE VOLAR?

Tu futuro está en tus manos, tu vida está en tus manos... tu decides cuándo y cómo.




Erase una vez un rey que recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasando unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.

Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil.



Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro.

Su corte rápidamente le presento a un campesino.



El rey le preguntó:


- ¿Tú hiciste volar al halcón?, ¿Cómo lo hiciste?, ¿Eres mago?

Intimidado el campesino le dijo al rey :


- "Fácil mi rey, sólo corté la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenía alas y se fue a volar."


Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.



Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir desde la resignación. 

No puedes descubrir nuevos mares... a menos que tengas el coraje para navegar. 



Pero nadie vendrá a rescatarte, nadie cortará tu rama. Tú eres el mago.



Diego Gallardo

¿Que nos impide volar?

Tu futuro está en tus manos, tu vida está en tus manos... tu decides cuándo y cómo.




Erase una vez un rey que recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenara.

Pasando unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente pero que al otro no sabía que le sucedía, no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave. Encargó entonces la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió.

Al día siguiente por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil.


Entonces decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa, a la persona que hiciera volar al halcón.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

El rey le dijo a su corte, traedme al autor de ese milagro.

Su corte rápidamente le presento a un campesino.



El rey le preguntó:


- ¿Tú hiciste volar al halcón?, ¿Cómo lo hiciste?, ¿Eres mago?

Intimidado el campesino le dijo al rey :


- "Fácil mi rey, sólo corté la rama, y el halcón voló, se dio cuenta que tenía alas y se fue a volar."


Tenemos sueños, queremos resultados, buscamos oportunidades, pero no siempre estamos dispuestos a correr riesgo, no siempre estamos dispuestos a transitar caminos difíciles.



Nos conformamos con lo que tenemos, creemos que es lo único y posible, y aprendemos a vivir desde la resignación. 

No puedes descubrir nuevos mares... a menos que tengas el coraje para navegar. 



Pero nadie vendrá a rescatarte, nadie cortará tu rama. Tú eres el mago.



Diego Gallardo

jueves, 12 de abril de 2012

La puerta y las flechas

Una historia sobre el miedo a arriesgar... ¿Cuantas puertas dejamos de abrir por el miedo a arriesgar...?




En una tierra en guerra había un rey que causaba espanto: A sus prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado y una puerta inmensa de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre.


En esta sala les hacía formar un círculo y les decía:

Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta.......detrás de esa puerta YO LOS ESTARÉ ESPERANDO.........

Todos elegían ser muertos por los arqueros.





Al terminar la guerra un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:


-Señor ¿puedo hacerle una pregunta?


- Dime soldado


- Señor: ¿que había detrás de la puerta? 



EL REY CONTESTÓ:


- Vé y mira tú mismo!!


El soldado abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente y finalmente, sorprendido descubrió que........


La puerta se abría sobre un camino que conducía a la LIBERTAD!!!!


El soldado embelesado miró a su rey, quién le dijo:


-Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esa puerta!!


¿Cuantas puertas dejamos de abrir por el miedo a arriesgar?


¿Cuantas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, solamente por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?


Diego Gallardo

miércoles, 11 de abril de 2012

El matrimonio y su burro

Una parábola sobre “el que dirán”... sobre aquellos que hablan y juzgan nuestras acciones. Siempre los habrá, hagamos lo que hagamos.



Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer mundo. Así, se fueron los tres con su burro.

Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: "¡ Mira ese chico mal educado! Él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas!".

Entonces, la mujer le dijo a su esposo: "No permitamos que la gente hable mal del niño." El esposo lo bajó y se subió él.

Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: "¡ Mira qué sinvergüenza ese tipo! Deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima!".

Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: "¡Pobre hombre! Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! ¿Y el pobre hijo? ¡Qué le espera con esa madre!". Se pusieron de acuerdo y decidieron subir al burro los tres para comenzar nuevamente su peregrinaje.


Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:"¡Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!"

Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.





Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: "¡Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos!"


Conclusión:

Siempre te criticarán, hablarán mal de ti y será difícil que encuentres alguien a quien le conformen tus actitudes.

Entonces: ¡Vive como creas!, haz lo que te parezca correcto a ti, lo que te dicte tu conciencia y tu corazón. . .

Diego Gallardo.

domingo, 8 de abril de 2012

El pescador y el banquero

Cuánto tiempo de nuestras vidas desperdiciado buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos...



Un banquero americano estaba en el muelle de un pueblecito caribeño, cuando llegó un bote con un solo pescador. 

Dentro del bote había varios atunes de buen tamaño.

El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó ¿cuánto tiempo había tardado en pescarlos?

El pescador respondió que sólo un rato.

El americano le preguntó por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado.

El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.

El americano le preguntó ¿qué hacía con el resto de su tiempo?

El pescador dijo:


- "Duermo hasta tarde, pesco un poco,  juego con mis hijos, hago la siesta con mi señora, voy todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida agradable y ocupada"




El americano replicó:


- "Soy de Harvard y podría ayudarte. Deberías invertir más tiempo en la pesca y, con los ingresos, comprar un bote más grande y, con los ingresos del bote más grande, podrías comprar varios botes; llegarías a tener una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador y, eventualmente, abrir tu propia procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a la capital, donde construirías una gran empresa en expansión".



El pescador le preguntó:


- "¿Pero cuánto tiempo tardaría todo eso?"

A lo cual respondió el americano:


- "Entre 15 y 20 años".


- "¿Y luego qué?", preguntó el pescador.

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte.


- "Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu empresa al público. Te harías rico... tendrás millones!!!!!".


- "Millones ... y luego qué??"


- "Luego te puedes retirar. Te mudas a un pueblecito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocar guitarra con tus amigos".

Y el pescador respondió:


- "¿Y acaso eso no es lo que ya tengo?????".


MORALEJA:

Cuánto tiempo de nuestras vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.


La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que no tenemos.


LA FELICIDAD ES UN CAMINO, NO UN DESTINO


Diego Gallardo

sábado, 7 de abril de 2012

Si nunca has fracasado, no has vivido

A lo largo de la historia hemos conocido cientos de historias de éxito, personas que partieron de la nada con un sueño y un deseo de triunfar y llegaron a la meta, TRIUNFADORES, acaparadores de portadas de periódicos y revistas especializadas, sus rostros han sido fotografiados miles de veces y sus logros expuestos en conferencias, seminarios y discursos.




Pero, ¿estas personas llegaron a su meta en el primer intento?, ¿fue cuestión de "puntería" o de constancia?, ¿nacieron siendo triunfadores, o forjaron su destino?



Si nos adentramos en sus historias, si vamos mas allá, nos daremos cuenta de que detrás de esas leyendas de éxito y triunfo, hay un espíritu de superación, la mayoría de estos mitos han surgido de la nada, con dificultades y superando y venciendo dificultades.





Han fracasado mil y una veces, pero algo los diferencia de los demás, dieron un último paso cuando los demás ya habrían renunciado, corrieron el último kilómetro, hicieron el último intento.

Solo los que no abandonan consiguen sus frutos. Recuerda esta frase: Si no has fracasado, no has vivido.

Diego Gallardo

EL SABIO

El sabio medita,
el inteligente escucha,
el mediocre murmura 
y el ignorante grita.






Tu puedes arreglar el mundo (El Puzzle)

¡Tu puedes arreglar el mundo! A veces cambiar el punto de vista sobre cómo arreglar un problema nos puede dar la solución.



Un científico vivía preocupado con los problemas del mundo y estaba decidido a encontrar medios de disminuirlos. Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas.

Cierto día, su hijo de siete años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar. El científico, nervioso por la interrupción, intentó hacer que el hijo fuese a jugar en otro sitio. Viendo que sería imposible sacarlo de allí, el padre procuró algo que pudiese ser ofrecido al hijo con el objetivo de distraer su atención. De repente tomó un mapa del mundo de una revista, y con unas tijeras, recortó el mapa en muchos pedazos y, junto con un rollo de cinta adhesiva, lo entregó al hijo diciendo:

- ¿A ti te gustan los rompecabezas?. Entonces voy a darte el mundo para arreglar. Aquí esta el mundo todo roto. ¡Mira si puedes arreglarlo bien!.  Hazlo todo solo. Calculó que al niño le llevaría días para recomponer el mapa.

Algunas horas, después, oyó la voz del hijo que le llamaba ilusionado:

 - Padre, padre, ya he hecho todo. ¡Conseguí terminar todo!


Al principio el padre no dio crédito a las palabras del hijo. Sería imposible en su edad haber conseguido recomponer un mapa que jamás había visto. Entonces, el científico levantó los ojos de sus anotaciones, seguro de que vería un trabajo digno de un niño. Para su sorpresa, el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en los debidos sitios.


¿Cómo sería posible? ¿Cómo el niño había sido capaz?



 - Tú no sabías como era el mundo, hijo mío, cómo lo conseguiste?


 - Padre, yo no sabía como era el mundo, pero cuando tú quitaste el papel de la revista para recortar, yo vi que del otro lado había la figura de un hombre. Cuando tú me diste el mundo para arreglar, yo intenté pero no lo conseguí. Fue entonces que me acorde del hombre, di la vuelta a los recortes y empecé a arreglar al hombre que yo sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di la vuelta a la hoja y encontré que había arreglado el Mundo.

Dos apreciaciones sobre esta historia:


1º.- Todos nos enzarzamos en discusiones sobre cómo arreglar el mundo, cuando tomamos café con algún amigo o compañero nos afanamos en buscar soluciones a los problemas del mundo... pero quizás la única solución para arreglarlos es, en primer lugar, arreglar los problemas del hombre, su egoismo, su envidia, sus malos pensamientos, su falta de solidaridad, etcétera... cuando todos esos problemas estuviesen resueltos, el mundo sería otro, sería un mundo distinto.


2º.- Ciertas veces los problemas nos abruman, no sabemos como reaccionar ante situaciones que parecen irresolubles, ante imprevistos que a simple vista nos será muy difícil conjurar y nos rendimos tal vez sin siquiera hacer el mínimo esfuerzo. Tal vez la solución esta tan cerca que nos parece tan lejana, tal vez con solamente dar vuelta la pagina, podamos resolver complicaciones que parecen no tener respuesta.




Diego Gallardo