domingo, 8 de abril de 2012

El pescador y el banquero

Cuánto tiempo de nuestras vidas desperdiciado buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos...



Un banquero americano estaba en el muelle de un pueblecito caribeño, cuando llegó un bote con un solo pescador. 

Dentro del bote había varios atunes de buen tamaño.

El americano elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó ¿cuánto tiempo había tardado en pescarlos?

El pescador respondió que sólo un rato.

El americano le preguntó por qué no permanecía más tiempo y sacaba más pescado.

El pescador dijo que él tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.

El americano le preguntó ¿qué hacía con el resto de su tiempo?

El pescador dijo:


- "Duermo hasta tarde, pesco un poco,  juego con mis hijos, hago la siesta con mi señora, voy todas las noches al pueblo donde tomo vino y toco guitarra con mis amigos. Tengo una vida agradable y ocupada"




El americano replicó:


- "Soy de Harvard y podría ayudarte. Deberías invertir más tiempo en la pesca y, con los ingresos, comprar un bote más grande y, con los ingresos del bote más grande, podrías comprar varios botes; llegarías a tener una flota de botes pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador y, eventualmente, abrir tu propia procesadora. Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este pueblo e irte a la capital, donde construirías una gran empresa en expansión".



El pescador le preguntó:


- "¿Pero cuánto tiempo tardaría todo eso?"

A lo cual respondió el americano:


- "Entre 15 y 20 años".


- "¿Y luego qué?", preguntó el pescador.

El americano se rió y dijo que esa era la mejor parte.


- "Cuando llegue la hora deberías vender las acciones de tu empresa al público. Te harías rico... tendrás millones!!!!!".


- "Millones ... y luego qué??"


- "Luego te puedes retirar. Te mudas a un pueblecito en la costa donde puedes dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con tus hijos, hacer siesta con tu mujer, ir todas las noches al pueblo donde tomas vino y tocar guitarra con tus amigos".

Y el pescador respondió:


- "¿Y acaso eso no es lo que ya tengo?????".


MORALEJA:

Cuánto tiempo de nuestras vidas desperdiciadas buscando lograr una felicidad que ya se tiene pero que muchas veces no vemos.


La verdadera felicidad consiste en amar lo que tenemos y no sentirnos mal por aquello que no tenemos.


LA FELICIDAD ES UN CAMINO, NO UN DESTINO


Diego Gallardo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada