lunes, 13 de octubre de 2014

"Memento Mori" La Prepotencia y La Vanidad

Generalmente suelo ser muy respetuoso con todo el mundo, dándole su sitio a cada cual, pero si hay "algo" que no soporto es la prepotencia y la vanidad, no lo puedo remediar.





Cada vez resulta mas complicado encontrar personas humildes, que aunque sepan que tienen grandes conocimientos, no vayan por ahí dando grandilocuentes lecciones a los demás, tratando de ser el centro de atención y tirando por los suelos los argumentos de los demás incautos que osan acercarse a ellos a mantener una conversación de igual a igual. 

Sin hablar de los que realmente NO tienen esos conocimientos y creen que lo saben todo y están equivocadamente seguros de que nadie les puede enseñar nada, sin percatarse de que no es mas ignorante el que menos sabe, sino el que no tiene la capacidad de aprender nada de los demás.




Meditando sobre esto, me viene a la memoria la figura del sirviente de la antigua Roma que acompañaba en los desfiles a los Generales victoriosos y que iban con la misión de murmurarles al los venerados Generales, entre vítores y aplausos del público romano, esas palabras: 

Memento Mori o Respice post te! Hominem te esse memento! 

que querían decir: 

"Recuerda que eres mortal y morirás" o "!Mira tras de ti! Recuerda que eres un hombre, no un Dios". 

Con esas palabras el sirviente trataba que el General recordase sus limitaciones cómo hombre y que la Vanidad no le cegase, que no olvidase ser humilde en la victoria.



Evidentemente, nosotros no podemos tener un sirviente que nos vaya aconsejando por el desfile de la vida, pero debemos aprender a ser humildes, a aprender de todos y cada uno de los que nos rodean y a seguir creciendo y aprendiendo en el camino.

Diego Gallardo

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón amigo, yo creo que por no contar con alguien que nos recuerde que somos tan mortales como cualquier otro, se nos olvida, gracias por compartirlo!

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