jueves, 25 de junio de 2015

LA ALIMENTACIÓN Y SU RELACIÓN CON EL ESTADO EMOCIONAL

Interesantes investigaciones desde la endocrinología que estudian la disminución de la serotonina en las personas, ya no solamente causada por la depresión o el estrés sino también por la alimentación, cada vez hay más investigación experimental al respecto en la vinculación del exceso de hidratos de carbono con la bajada de serotonina, las conclusiones a los que llegan estos investigadores es que hay dos razones fundamentales para la caída de la serotonina.



1- La alimentación con azúcares y harinas refinadas. Todos los productos que contienen azúcar y harinas blancas alimentan en el intestino bacterias patológicas que alteran la ecología intestinal produciendo un incremento de bacterias anaeróbicas y matando las bacterias que tienen como función principal el metabolismo del triptófano. El triptófano es una molécula (aminoácido) que todos comemos dado que está presente en la carne, la banana, la leche, el huevo, por lo cual nadie debería carecer del precursor de la serotonina, si este fuera bien absorbido. El problema es que la alteración de la flora bacteriana por los productos industrializados que comemos genera la mala absorción del triptófano y por esta razón, no llega al sistema nervioso donde se producirá la síntesis de serotonina y de ahí sus acciones.



2- La segunda causa de la epidemia de baja serotonina es el estrés. Cuando una persona está nerviosa, angustiada, ansiosa e incluso insomne naturalmente se produce el aumento de una hormona denominada cortisol. En la actualidad sabemos que el cortisol ejerce sobre el cerebro una acción tóxica, que llega a producir la muerte neuronal. Por esta razón, el cortisol siempre va a generar la disminución de la química cerebral en general. La serotonina es una de las primeras sustancias que baja cuando hay exceso de cortisol en el cerebro.



Obviamente, sabemos que en las ciudades tenemos máximos picos de estrés y que la civilización llevó hacia una forma de vida estresante, sin descanso, sin ejercicio, muy diferente a la vida que llevaban nuestros antepasados y esto evolucionó hacia esta epidemia de carencia de serotonina.

El estrés produce la elevación del cortisol, esta hormona es neurotóxica, o sea que mata neuronas y antes de ello, destruye la serotonina.

Este círculo vicioso se genera por factores estresores externos que debemos revertir ya sea con un cambio de perspectiva del mismo o con un cambio radical de vida. Con esto quiero decir que uno puede hacer terapias de diferentes tipos para no darle importancia a situaciones estresantes o directamente, si las situaciones son irremediables, darles un cambio radical.


Una vez que compensamos la disminución de serotonina y está en niveles normales, el estrés puede disminuirla fácilmente en unos 2 a 4 meses y todo vuelve a empezar. Por esta razón, todo tratamiento que genere un aumento de los niveles de serotonina debe ser acompañado por técnicas que ayuden a disminuir el estrés pasándolo de un estrés desadaptado a niveles adaptados de estrés.


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